Para los que no los conozcan aún, Lapsus Planck es una banda de rock emergente madrileña que se formó en 2019 y está compuesta por Txema (voz y guitarra), Pesto (guitarra), Juan (batería) y Carlos (bajo).
Gracias a la disparidad de su procedencia artística e influencias, los cuatro integrantes han conseguido encontrar un lugar común que parte de un sonido fulminante y enérgico con riffs pegadizos, con tendencias a sonidos y temáticas que son pura psicodelia.
"Muerte en Venecia" es una canción que nace durante el confinamiento y que surge de una sensación generacional repentina de «haber crecido en una constante crisis y en una búsqueda de una eterna evasión». Con imágenes de Txema, Pesto, Juan y Carlos de sus infancias, la pista es también un grito de nostalgia de la infancia perdida; de ahí el guiño en su título a la película de Luchino Visconti.
El videoclip está conformado por viejas grabaciones en VHS de los componentes de Lapsus Planck cuando eran niños, motivo por el cual solo se ha podido subir a VIMEO, ya que YouTube ha impedido sistemáticamente, a través de sus políticas automatizadas de bloquear de contenido con menores, de poder lanzar este trabajo.
A nivel musical, se construye sobre una progresión de cuatro acordes tocados con un sonido limpio y un groove funky característico. Sobre esta estructura se entrelazan líneas de guitarra con distorsión con efectos digitales como el ebow que acentúan los momentos clave de la narrativa.
El nuevo trabajo de Lapsus Planck ha sido producido en el Estudio B de Bernardo Calvo, que ya ha trabajado con grupos insignia de la escena actual como Carolina Durante, Camellos o Depresión Sonora, entre otros.
Finalistas del Mad Cool Talent 2023, en el último lustro han tocado en salas importantes de Madrid como La Vesta, La Cadavra, la Juglar, Hangar 48 y Honky Tonk. En febrero de 2025 la banda está como finalista del Rock in Río Tea, el Festival y concurso de bandas de Pontevedra.
La nueva hornada de canciones que nos traen Lapsus Planck poseen su propia identidad cada una, con sonoridades que viajan desde el rock más pegadizo, pasando por el funk y acabando en la psicodelia pero todo con un sello marcadamente personal.
Hace pocas semanas, los madrileños adelantaron también "FOMO" una pieza que nos habla del autoboicot; del sabotaje de nuestra mente, de pensamientos intrusivos, de esa frustración de quien tiene unas aspiraciones en la vida pero que las tira uno mismo por tierra. Una canción que evoluciona desde un sonido de garage rock enérgico y crudo, pero va ganando intensidad hasta transformarse en puro punk-rock.
FOMO también corrió cierta mala suerte, igual que Muerte en Venecia, ya que la banda intentó tener un minuto de gloria en el programa La Revuelta.